Empalamiento porno/virtual

* Originalmente aquí

Desarticulación de un chat que divaga sobre la exposición “la categoría del porno” de Felipe Rivas San Martín

Jorge Díaz Fuentes, Lucía Egaña Rojas, et al.

“La pornografía es una enfermedad que hay que diagnosticar y que se presta a la formulación de juicios.Se está a favor o en contra de ella. Y tomar partido respecto de la pornografía no se parece en nada al hecho de tomarlo a favor o en contra de la música aleatoria o del pop art, y en cambio se parece bastante al hecho de tomarlo a favor o en contra de la legalización del aborto”

Susan Sontag

PREFACIO/ADVERTENCIA:

Lucía Egaña Rojas me obliga/propone/insta a estructurar este texto a través de una conversación por chat que mantuvimos encerrados en la misma habitación usando un computador cada unx, la noche del 9 de junio de 2012 en Santiago de Chile. Estábamos a pocas cuadras del teatro Caupolicán. (Caupolicán, líder mapuche que murió con el rostro arañado y empalado en una pica, atravesado todo su cuerpo desde el ano hasta la boca por una estaca. Caupolicán tuvo un hijo que voló por un peñasco el mismo día de su muerte, arrojado por Fresia, su madre. Esa noche con Lucía: volando, atravesados los dos, unidos por otra estaca). Chatéabamos frente a una pantalla la noche anterior al homenaje al torturador Pinochet en el teatro Caupolicán. Estábamos escribiendo sobre pornografía, arte, activismo, sexualidad, eyaculación. Las cartas me han dicho que piense en la sumisión, que no es sino otra forma de desarticulación de las tecnologías del “yo”. Sin un “nosotros” no hay sumisión: Lucía Egaña Rojas me obliga.

A través de una metodología bastarda sin precedentes en lo que se refiere a construcción textual (probablemente un error programado), esa sería la estaca, el dolo de nuestros cuerpos unidos por el tronco del chat.

PRIMER CUERPO: Lo político como perversión

23:30 Nos preocupa en un supuesto afán productivo capitalista, tener un texto pronto. Iniciemos una discusión intensa y profunda sobre los acabados y complejos videos de nuestro querido Felipe Rivas. No sé qué tan profundas pueden llegar a ser.

Porque debería decir: me pajeo más con porno amoroso.

Estábamos hablando de hacer una revisión de los videos que no estarán en la exposición. Revisar cada uno, poder decir algo sobre ellos.

Discutíamos sobre el video Ano/Ine, un video que podríamos catalogar como homosexual (en verdad no sé si es pensado sólo desde lo homosexual, pues más bien aquí el tema es la sodomía).

Pues bien, comencemos así: “el insistente ruido de unas moscas aleteando frenéticamente por toda una sala sirve como reflejo de una incomodidad que nos comenzó hace un tiempo”.

En esa misma sala, Felipe Rivas en su primera performance llamada “Ano/INE” que se realizó a propósito de los 10 años de la despenalización de la sodomía en Chile, bajó sus pantalones sobre una mesa mostrándonos sus glúteos y su ano mientras detenidamente comenzó a repetir las cifras de los nacidos vivos en Chile desde los años de la posdictadura hasta la posterioridad, según información del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La repetición de las tasas de natalidad que diferencian según la norma sexual imperante en dos categorías (hombre/mujer) se vuelve una insoportable escena, no tanto por la misma repetición o el tiempo de espera, sino más bien, por la letanía de una sintaxis binaria que sólo entiende por información la entrega de un dato discreto organizado en tiempos determinados.

De todas formas queremos trascender ese punto para hablar de la inversión que hay entre los espacios de lo alto/intelectual/discursivo/la boca versus el espacio de lo bajo/incontenido/coprolálico/el ano. Pensaba en el carnaval, cómo ese espacio de distensión jerárquica, donde no hay clases ni disciplinas, el culo puede hablar a través de la boca en forma de groserías, esa es su caca.

23:35 Miremos entonces los límites del cuerpo, límites que son claros en este trabajo: el ano y la boca. Interesante esto, cuando desde la morfología y la biología del desarrollo se nos dice que en un punto boca y ano son una misma estructura y que los caminos que tomen en el desarrollo ambos orificios, determinará que la clasificación biológica separe los organismos como taxones diferentes. Primero la boca, luego el ano o viceversa. Pareciera entonces que este orden es tan importante en los patrones del desarrollo embrionario que culmina con una radical diferencia, ya que según el orden de diferenciación, lo que nos comunica con el exterior (el ano y la boca) es más importante en unos que en otros animales. Este tipo de descripciones son siempre semejante al mismo atávico discurso que tiene la ciencia: los eventos son sincronías clausuradas en tiempos bien determinados.

Ahora bien, en esta acción se nos muestra abierta esta relación ano/boca. Por un lado, la boca sirve como sitio de enunciación, como el espacio de la retórica que pone en evidencia los discursos del poder, un órgano que habita lo social, lo que está “hacia adelante” (la política). Esto en contraposición a lo que va “por atrás” (el ano) que conforma lo más privado de lo privado, que en este caso—en la escenificación misma de la performance— se expone sin resguardos “hacia adelante” como desorientando la mirada de la política tradicional, que considera que sólo el rostro (donde está la boca) es el único terreno anatómico de exposición desde donde se podrían enunciar los antagonismos que la política necesita para su funcionamiento.

De ahí el problema de los “encapuchados” que tanta molestia causan a la administración estatal. No se les ve el rostro, pero no por eso no se puede entender su oposición.

23:38 El tema de la sodomía sólo tendría sentido dentro de la homosexualidad. En laheterosexualidad es más bien un sistema de prevención del embarazo, y en el lesbianismo noexiste (a nivel representacional). Esta acción (porque el video en realidad es un registro de performance), tiene que ver en términos generales con la disociación de la estadística con el cuerpo.

Si la política trabaja constantemente produciendo ficciones que anticipan una división binaria del mundo, ¿por qué deberíamos aún creer que esta separación hombre/mujer es la única posible?.

Por otro lado está lo que quiere significar el registro de esta performance—que es el video que vemos—y a qué respondió en su momento. Son varias cosas pero quizás va a ser interesante quedarnos con una lectura del video que vemos porque personalmente yo estando ahí fue bien complejo lo que pasó con ese seminario Sodomía+10.

Omitimos, aunque siempre sean tan sabrosas las anécdotas que no aparecen en los registros de youtube.

23:47 Tú dices que esa performance respondía al enunciado “sodomía” en el marco del encuentro del que se bajaron los panelistas por el póster a los 10 años de la despenalización de la sodomía en Chile, la conmemoración de la despatologización, una conmemoración o discusión que nunca hubo, o que al menos no vimos. Es curioso que ya estemos celebrando cumpleaños de las despatologizaciones.

23:49 Yo creo que no fue una despatologización, sólo sacarle peso de ley a una práctica. Una sola práctica no podría construir a un sujeto completo, saturarlo. Una subjetividad política debe plantearse siempre como una ocupación de la comunidad.

Es interesante esta tensión que la performance plantea entre estadística y cuerpo, las patologías también serían parte de las estadísticas de este espacio que decías como ficción. Antes, que dos hombres tuvieran sexo no los hacía “homosexuales”, la práctica sodomita no creaba a una persona completa. Aunque también pueda ser lo contrario. Pensar que una práctica no haga a un sujeto completo, yo creo que no lo construye, pero la política pareciera decirme que sí.

Algo importante sería decir que estas percepciones del trabajo de Felipe están rellenas de intenciones políticas que serían capaces de pervertir cualquier cosa, la política como perversión. Lo político como perversión, en realidad eso queríamos decir.

SEGUNDO CUERPO: Esta categoría es homosexual

23:56 la pregunta que yo me he hecho y que no he podido responderme completamente es por qué esto no podría (o sí) ser leído como arte homosexual simplemente, sobre todo por el tutorial del chat gay.

Claro que podría leerse, pero hay resistencia a hacerlo. Felipe ha sabido agenciar bastante esa separación homosexualidad/disidencia. En esa línea, con ese imaginario se me viene también la relación activista/artista que en un punto se cruzan y en otro se separan, y eso va principalmente en la inscripción del nombre propio.

En el tutorial, está la idea de develar el funcionamiento de la tecnología disciplinaria de lo gay, “cómo navega un buen gay por un chat”. Así, en la explicación pedagógica se trasluce la tecnología.

Esto se explicita más aún en acrónimos como G.C.U. (gente como uno), que son las que se utilizan y que develan lo fascista de ese deseo, que busca a un otro igual como los homosexuales gemelos que siempre veo ¿será como querer tocarse siempre sólo uno mismo?.

La resistencia a clasificar el trabajo de Felipe dentro de la categoría de lo gay, es por esa misma lógica fascista que más lo leeremos como unas aperturas de código, una muestra de cómo funcionan esas lógicas y esos disciplinamientos.

la resistencia es también a esa falsa concepción que cada uno debería hablar o luchar por las prácticas que tienen un efecto real sobre tus supuestas necesidades, sobre tu propio cuerpo. Entonces emerge la cita trans periférica: “cuando uno trabaja en un espacio que supuestamente no le es propio hace generalmente cambios radicales”.

Al deconstruir un poco el cómo “está hecha” la gaycidad, uno se desmarca también, no es una adhesión es más bien una denuncia. Es molesto cuando unx tiene como que cargar con el yugo de una identidad.

“de hecho, el acto mismo de reivindicar el desapego absoluto mediante un imperativo, revela un apego a ese acto” dice la filósofa feminista Catherine Malabou. Entonces ese supuesto desapego del que hablas podría ser una reivindicación al apego ¿no crees?

00:18: no totalmente ¿tu sí?

00:19: sí, creo que finalmente la insistencia a la separación te posiciona también en ese lugar desde una oposición o una negatividad pero en el mismo espacio, por eso creo que ya no me cuesta tanto verlo como arte homosexual.

Esta discusión es como todas las que se refieren a encontrar la categoría. La muestra entera trae este nombre, “la categoría del porno”.

Estas categorías se condensan por estar en un contexto determinado, en lo del porno también pasa algo así: en el mundo del arte parece necesario disputar un lugar o mejor digamos posicionamientos intersticiales.

TERCER CUERPO: Felipe siempre obliga a hablar de él

Recuerdo que cuando estábamos editando ideología y yo hacía un pollo al jugo en nuestro departamento, nos parecía que el tema de la mirada y de los ojos es fundamental. Me gustaría enlazar eso con Ano/Ine y con el video Ideología.

En términos formales el video ideología es siempre dos ojos que pestañean a destiempo. Así fue pensado: ahora se cierra un ojo, ahora se abre el otro. El de la izquierda generalmente es el histórico, el del registro. Ahí aparece Allende, ahí aparecen las imágenes cotidianas de los 70`s. El de la derecha es el de Felipe, o el de los que estábamos en el taller el recorte del plano que organizamos como CUDS. Lo que queda entre ellos, entre ambos ojos es siempre el punto ciego.

La posibilidad de “mirar” ciegamente la autobiografía, luego del cum shot.

¿cómo se enlaza con Ano/Ine? Se enlaza ya que ahí se pierden los ojos, se enlaza en el hecho que al exponernos su ano como rostro se desenfoca la mirada, una mirada donde ya no hay ojos, pero si hay boca. En el texto de Roberto Echavarren, porno y postporno, se insiste en decir que en el porno nunca semuestra el rostro: “la cara en la pornografía es lo que menos importa, a no ser que se trate de un “facial”,vale decir una eyaculación sobre el rostro de la pareja”, quizás de ahí la molestia de la eyaculación sobre el rostro de Allende, pues le da importancia, le “devuelve” el rostro a esa impresión fotográfica, que es sólo el registro.

00:52 es interesante cómo ese registro está sacralizado, de alguna manera también por toda la construcción de la masculinidad mainstream. Sobre esa cara, Felipe hace el facial.

Mejor diría: Izquierda más que masculinidad mainstream, que en muchos puntos se confunden, obviamente. Izquierda y masculinidad se confunden muchas veces, se solapan, y no es casualidad.

Es curioso que, a pesar de la planificación matemática de este video, para mucha gente esté primero la experiencia personal, como mucha gente que no quiere ver la serie los archivos del cardenal, por el miedo de ver la historia personal o una increpación personal en algo que es una representación intencionada. La biografía es complejo alejarla como representación. Crea un espacio muy difícil de intervenir desde el punto de vista de lxs espectadores (y la representación) que transpolan su propia biografía en el gesto (inconfundiblemente) mediático de la foto de Allende, el cum shot, etc.

00:55 Esto es una curiosidad, pero es lo que de alguna manera hace que este video quede siempre fuera, o intente ser excluido de las miradas “más oficiales”, de estar abiertamente presente en un espacio sin que haya un análisis mediándolo. Por ejemplo, el por qué no está en una pantalla en loop acá, en la exposición.

EPÍLOGO: siempre volvemos a las categorías

00:59 el porno opera como un espectáculo de genitales. Un gimnasio es lo que queda del porno, una gimnástica genital, porque no es una transgresión que se escape tampoco de esos mismos límites.

01:15 el porno en general funciona mucho a través de la lógica de la parte por el todo, y la ideología a secas también.

Me cuesta ver el trabajo de Felipe dentro del arte por el arte o del “verdadero” arte, sino más bien como una infiltración disidente. Me parece que lo que dice nuestro amigo Tomás Henríquez es muy pertinente para terminar nuestra conversación aquí: “Cuando nuestras preguntas tienen resonancia directa con su momento histórico, cuando se nos vuelven imprescindibles, y nos remecen el cuerpo, y nos desbordan, y se nos presentan a ratos como experiencias de lo ininteligible, solo entonces podemos decir que aquello que insistimos en llamar arte, prácticas fugitivas de la inutilidad, pueden realmente impugnar sentidos de rebeldía y disidencia”